El Caballero de las Cadenas – Streptococcus pyogenes (El Estreptococo del Grupo A)
Introducción: Un Rey Invisible con un Reino Problemático
Imagina un
pequeño ser, casi poético en su forma de cadena, que a menudo se esconde en
nuestra garganta. Hablamos de Streptococcus pyogenes, más conocido en el
barrio como Estreptococo Beta Hemolítico Grupo A (EBHA). Este no es un simple
invitado; es el principal arquitecto de la temida faringoamigdalitis bacteriana,
esa pesadilla de dolor de garganta y fiebre que ataca a niños y adolescentes.
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Microfotografía de la bacteria Streptococcus pyogenes, 900x Mag. Muestra de pus, observada con la tinción de Pappenheim. |
Pero el EBHA no
se conforma con una simple visita; tiene un lado oscuro. A diferencia de otros
bichitos respiratorios, este caballero de las cadenas es capaz de dejar una
huella mucho más profunda: no solo provoca la enfermedad aguda, sino que, si no
se le "desaloja" a tiempo, puede desatar secuelas no supurativas
realmente graves, como la fiebre reumática (¡que le puede hacer una mala pasada
al corazón!) y la glomerulonefritis (que afecta los riñones). Por eso, saber
cuándo está y cuándo hay que sacarlo de la faringe es un baile delicado que no
podemos fallar.
Características
del Agente: Un Pequeño Guerrero con Estrategias Propias
Nuestro
protagonista, el EBHA, es un miembro orgulloso del género Streptococcus.
Visualízalo: son como pequeñas esferas (cocos) Gram positivas, que adoran
agruparse en pares o formar cadenas, como diminutos rosarios de 0,5 a 2
micrómetros de diámetro. Son anaerobios facultativos , lo que significa que
pueden vivir con o sin oxígeno, ¡unos verdaderos supervivientes!
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No tienen prisa:
son inmóviles, no forman esporas (esas "cápsulas de hibernación") y,
curiosamente, están envueltos en una cápsula propia. Son "gourmets":
necesitan un medio rico en nutrientes y una pizca de baja tensión de oxígeno
para prosperar. Su energía la obtiene fermentando, produciendo principalmente
lactato, pero sin el "gas" de una fiesta. Ah, y un detalle importante
para los que "hablan" con ellos en el laboratorio: son catalasa
negativas (no producen burbujas al contacto con peróxido de hidrógeno, a
diferencia de otros).
Su nombre
"beta hemolítico" les viene como anillo al dedo: son unos verdaderos
artistas de la destrucción de glóbulos rojos, provocando una lisis total (beta
hemólisis) que deja una zona clara alrededor de sus colonias en las placas de
agar sangre. Les encanta el calor corporal (óptimo a 37°C), pero pueden crecer
entre 25-45°C. En una muestra directa se ven como cadenas cortas, pero en el
caldo de cultivo, ¡se estiran en cadenas más largas! En agar sangre, tras 24
horas, se forman colonias blancas de 1-2 mm con ese halo mágico de beta
hemólisis. Curiosamente, el exceso de glucosa en el medio les cae mal.
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Cultivo de Streptococcus pyogenes en agar sangre, detalle de hemólisis |
Patogenia e Inmunidad: El Manual de Batalla de la Bacteria y Nuestra Defensa
La
"malicia" del EBHA es una orquesta compleja de moléculas
estructurales, toxinas y enzimas. Aunque aún no hemos descifrado completamente
cada nota de esta sinfonía de virulencia, sabemos que algunas piezas son clave
en su estrategia de invasión y daño:
Factores de Virulencia Estructurales (Su Armadura y Disfraces):
La Cápsula de
Ácido Hialurónico: Imagina un manto invisible. Esta cápsula no es reconocida
por nuestro sistema inmune (¡no es inmunogénica!) y funciona como un escudo,
protegiéndola de la fagocitosis, el primer intento de nuestras células inmunes
de "comerse" al invasor.
Proteína M: La Estrella
del Show: Este es su factor de virulencia principal, ¡la joya de la corona!
Le confiere una resistencia férrea a la fagocitosis por nuestros glóbulos
blancos (polimorfonucleares), inhibiendo una vía clave del complemento. La
buena noticia es que generamos anticuerpos contra la Proteína M que nos
protegen por años. La mala es que hay más de 80 serotipos de esta proteína, y
la inmunidad es ¡serotipo-específica! Es como tener que aprender 80 contraseñas
diferentes. Algunos serotipos (M1, M3, M18) son los "chicos malos"
asociados a enfermedades invasivas graves, y el M3 y M18, a la temida fiebre
reumática.
Proteína M-like: Una especie de
"doble" de la Proteína M, que se une a anticuerpos (IgG e IgA) ya
inhibidores de proteasas, confundiéndonos aún más.
Proteína F
(Fibronectina-Binding Protein): El Agarre Mortal: Es una adhesina
no fibrilar que se pega a la fibronectina (una proteína en nuestras células
epiteliales). Imagina unos ganchos que le permiten adherirse fuertemente a la
faringe y la piel, evadiendo así nuestras primeras defensas.
Ácido
Lipoteicoico: También se ha implicado en la unión a fibronectina,
aunque, al estar inmerso en la membrana, su papel exacto en la adhesión no está
del todo claro. ¡Un misterio más en su arsenal!
Factores de Virulencia No Estructurales (Sus Armas Secretas y Venenos):
a) Enzimas (Las
Herramientas del Saboteador):
* Estreptoquinasas
(A y B): Son como "cuchillos" que lisan los coágulos sanguíneos,
permitiendo que el EBHA se propague rápidamente por los tejidos infectados.
* DNAsas:
Estas no matan células, pero son muy astutas: despolimerizan el ADN libre en el
pus, reduciendo la viscosidad del absceso y facilitando la diseminación. ¡Un
verdadero genio del "control de masas"! Los anticuerpos contra la
DNasa B son un marcador importante de infección cutánea por EBHA.
* Otras:
amilasas, esterasas, peptidasas C5a, hialuronidasas... ¡una caja de
herramientas completa!
b) Toxinas (Los Venenos del
Guerrero):
* Estreptolisina
S (SLS): Una hemolisina "pegada" a la bacteria, estable al
oxígeno y ¡no inmunogénica! Ataca glóbulos rojos, leucocitos y plaquetas por
contacto directo. Incluso puede hacer que nuestras células inmunes se
"suiciden" liberando su contenido lisosómico.
* Estreptolisina
O (SLO): A diferencia de la S, esta es inactivada por el oxígeno, ¡pero es
inmunogénica ! Generamos anticuerpos contra ella (los famosos ASLO), que son
una herramienta clave para documentar una infección reciente. ¡Nuestro chismoso
preferido para saber si el EBHA estuvo de visita!
* Exotoxina
Pirogénica Estreptocócica (Spe): Producida por cepas infectadas por un
"virus bacteriano" (fago). Hay tres tipos (A, B, C). El tipo A es la
más "malvada", responsable del temible síndrome de shock tóxico
estreptocócico . ¡Esta toxina es la que da a la escarlatina su famosa
"piel de lija"!
El Juego de la Infección: Invasión, Toxicidad e Hipersensibilidad
Las infecciones
por EBHA pueden ser el resultado de un ballet intrincado entre:
Invasividad: La capacidad
del bicho de adherirse y abrirse paso en los tejidos.
Adherencia: Ácido
lipoteicoico, Proteína F.
Antifagocítica: Cápsula,
Proteína M, Proteína M-like, DNAsa, Amilasa, Esterasa, C5a peptidasa.
Enzimas: DNAsa,
Hialuronidasa, Estreptoquinasa (que facilitan su diseminación).
Manifestación: Infecciones de piel y tejidos blandos
(impétigo, erisipela, celulitis y las
temibles fascitis necrotizante o miositis).
Toxicidad: Cuando sus
venenos entran en acción.
Hemolisinas: SLO, SLS.
Exotoxinas: SpeA, SpeB,
SpeC.
Manifestación: Escarlatina
(por las exotoxinas pirogénicas) y el temido síndrome de
shock tóxico.
Hipersensibilidad: Cuando nuestro
propio sistema inmune, en su afán por defendernos, se confunde y ataca nuestros
propios tejidos.
Mecanismo: Formación de complejos antígeno-anticuerpo y autoinmunidad
(reacción
cruzada entre moléculas bacterianas y tejidos propios).
Manifestación: Glomerulonefritis aguda y, especialmente, la Enfermedad Reumática
(¡su secuela más
famosa y temida!).
Clínica: El Rostro de la Infección
Faringitis Estreptocócica:
El Cuadro Clásico: Es la principal causa bacteriana de
faringitis (aunque los Streptococcus grupos C y G también pueden dar guerra).
Afecta sobre todo a niños de 3 a 15 años y se disemina por gotitas
respiratorias. Tras 2-4 días de incubación, ¡boom!: dolor de garganta
(odinofagia), fiebre, faringe roja y amígdalas con exudado blanco-grisáceo. Los
ganglios del cuello se inflaman y duelen. Es un cuadro que se autolimita, pero
¡cuidado! El tratamiento es OBLIGATORIO para evitar la enfermedad reumática.
Pero aquí viene el truco: es un camaleón. Clínicamente, es muy difícil
distinguirla de una faringitis viral. Solo la mitad de las "faringitis
estreptocócicas" tienen exudado. Y muchos niños pequeños con exudado,
¡tienen un virus! Por eso, el diagnóstico certero necesita pruebas de
laboratorio.
Escarlatina:
La Erupción Pirogénica: Una "complicación con estilo" de la faringitis estreptocócica, cuando la cepa produce exotoxina pirogénica. Uno o dos días después del dolor de garganta, aparece una erupción difusa, rojiza, que empieza en el pecho y se extiende al resto del cuerpo, ¡pero curiosamente respeta la zona alrededor de la boca! La lengua se vuelve blanca-amarillenta y luego, al descamarse, queda roja y brillante ("lengua en fresa"). La iniciación al presionar y desaparece en 5-7 días, dejando una descamación.
Secuelas Post-estreptocócicas:
El Legado Peligroso:
Enfermedad Reumática (ER):
Inflamación no supurativa que afecta el corazón (¡la más grave,
con daño valvular crónico!), articulaciones, piel y sistema nervioso. Sigue una
infección respiratoria por EBHA. Aunque no se sabe el mecanismo exacto, se
barajan teorías de daño directo (menos probable), acción de hemolisinas
cardiotóxicas, o la temida autoinmunidad (nuestros anticuerpos, confundidos,
atacan nuestros propios tejidos).
Glomerulonefritis Aguda (GNA):
Inflamación aguda del glomérulo renal, que se manifiesta con
exagerada (edema), presión alta, sangre en la orina (hematuria) y proteínas en
la orina (proteinuria). Es una secuela tardía de infecciones cutáneas o
faríngeas por cepas "nefritogénicas" específicas (como M12
postfaringitis o M49 postpiodermia). También se cree que es un mecanismo
autoinmune.
Otros Cuadros Menos Frecuentes:
El EBHA puede ser más que faringitis: linfangitis,
sepsis puerperal, endometritis, tromboflebitis pélvica séptica, peritonitis,
absceso pelviano, onfalitis en recién nacidos y neumonía. Y en la piel:
impétigo, erisipela, y las ya mencionadas infecciones invasivas graves como
miositis, fascitis necrotizante y shock tóxico. ¡Un verdadero villano
multifacético!
Epidemiología: El EBHA en la Comunidad
El EBHA es un
residente común de la orofaringe en niños y adultos jóvenes. Se estima que
entre el 15-20% pueden ser portadores asintomáticos, aunque la cifra es
engañosa, pues detectarlos requiere técnicas de cultivo muy sensibles.
La
"estancia" del EBHA en la garganta es transitoria. Depende de nuestra
respuesta inmune (específicamente contra la proteína M de la cepa) y de la
presencia de bacterias "buenas" que compiten con él, incluso algunas
producen bacteriocinas (sustancias similares a antibióticos) que lo controlan.
Generalmente, las infecciones son causadas por cepas recién adquiridas que
logran establecerse antes de que nuestro sistema inmune o las bacterias
"buenas" puedan reaccionar. En nuestro país, las enfermedades
invasivas por EBHA son de notificación obligatoria, ¡así de importante es
tenerlo vigilado!
Diagnóstico: Cómo
Desenmascarar al Invasor
Para saber si el
EBHA es el culpable, necesitamos pruebas:
Muestras
Clínicas: Hisopados faríngeos, secreciones de lesiones cutáneas, y en casos más
serios, tejidos y líquidos estériles.
Cultivo: El Patrón Oro:
La muestra se siembra en agar sangre y se incuba 18-24 horas. Buscamos colonias
puntiformes, beta hemolíticas, catalasa negativas. La sospecha se confirma con
pruebas de susceptibilidad a bacitracina y PYR, y la confirmación final es
serológica con anticuerpos específicos.
Detección de
Antígenos: La Prueba Rápida (con Peros): Permite un diagnóstico rápido en
muestras faríngeas. Sin embargo, ¡cuidado! Un resultado negativo no descarta la
infección, especialmente si la sospecha clínica es alta. El cultivo sigue
siendo la "segunda opinión" indispensable.
Detección de
Anticuerpos: Los Chismosos del Pasado: Las pruebas de
antiestreptolisina O (ASLO) y antiDNAsa B en suero son valiosas, pero se usan
principalmente para el estudio de secuelas post-estreptocócicas , ¡no para el
diagnóstico de la infección aguda! Nos cuentan una historia de exposición
reciente, no del aquí y ahora.
Susceptibilidad a
Antimicrobianos: ¡Una excelente noticia! Hasta ahora, no se han descrito
cepas resistentes a penicilina. La resistencia a macrólidos (otra opción de
tratamiento) es baja, alrededor del 5%.
Tratamiento:
La Estrategia
para Desalojar al EBHA
¡El tratamiento
es claro y efectivo!
La penicilina
sigue siendo el "arma secreta" de elección para la faringoamigdalitis
estreptocócica. La dosis no tiene que ser alta como en sífilis. Si se hace oral con Fenoximetilpenicilina o Penicilina V en cápsulas o jarabe debe durar 10 días, teniendo en cuenta que no es para bajar la fiebre, ni para calmar el dolor, sino para erradicarla. En casos graves de infecciones en partes blandas, como en fascitis necrotizante o miositis, es indicativo la internación, exéresis de tejidos necrosados y penicilina endovenosa. Tema del que escribiré más adelante. Erisipela se puede leer en otra entrada anterior.
Para los
pacientes alérgicos a la penicilina, los macrólidos orales son una excelente
alternativa, pero hay que tener en cuenta que no evitan la diseminación hematógena.
Las
cefalosporinas de primera generación también son una opción viable.
La clave para
asegurar la erradicación del agente de la faringe y prevenir esas temidas
secuelas es una terapia oral prolongada de ¡diez días! Ni menos ni más. Es un
ciclo completo para asegurar que el caballero de las cadenas no vuelva a dar
problemas.
Reflexión final:
Entender a Streptococcus
pyogenes es más que memorizar sus características; es comprender su
astucia, sus vulnerabilidades y, sobre todo, nuestra responsabilidad en el uso
adecuado de las herramientas para combatirlo. Un conocimiento actualizado y una
práctica consciente son nuestras mejores defensas contra este persistente pero
controlable adversario.
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