La Fiebre en la Sepsis

 

La Fiebre en la Sepsis 

El Calor que SANA y la Lógica del No-Tratamiento

Una guía para el médico que entiende que la temperatura elevada es una defensa, no un síntoma a suprimir



Introducción: El Mito del 37º C como Ideal

Estimados colegas jóvenes,

Desde la residencia, nos enseñaron que la fiebre es un síntoma perjudicial que debe suprimirse, especialmente en el paciente séptico (por el aumento del consumo de oxígeno). Este artículo de 2025 de Open Forum Infectious Diseases nos obliga a un cambio de paradigma: la fiebre es una respuesta adaptativa ancestral que estimula la inmunidad y desfavorece al microbio.

El error clínico más común es tratar la fiebre sin discriminar la causa. Nuestro nuevo enfoque debe ser la "hipertermia permisiva" —permitir que el cuerpo use el calor como defensa.

 


La Fiebre como Aliado Biológico - El Porqué No Suprimir

La temperatura elevada (generalmente 38º a 40º C no es un error del cuerpo; es una estrategia de defensa bien orquestada:

  1. Inmunidad Potenciada: El calor estimula y optimiza tanto la inmunidad innata (macrófagos y neutrófilos) como la adaptativa (linfocitos T). Los macrófagos fagocitan mejor a temperatura febril.
  2. Ataque al Microbio: La mayoría de los patógenos son mesófilos, y su tasa de crecimiento se inhibe en el rango febril del huésped.
  3. Sinergia Farmacológica: Datos in vitro demuestran que la actividad de los antibióticos betalactámicos (penicilinas, cefalosporinas) mejora significativamente en presencia de temperaturas que oscilan entre 40º y 41,5º C se reduce la CIM y disminuye la producción de enzimas de resistencia como las betalactamasas).

 

La Lógica del No-Tratamiento en la Sepsis

Los estudios observacionales han sido consistentes: la mortalidad parece estar inversamente correlacionada con la fiebre.

  1. Hipotermia y Extremos: Tanto la hipotermia (< 37ºC) como la hipertermia extrema (temperatura > 40º o > 41º C) se asocian con peores resultados. La intervención solo es necesaria en estos extremos.
  2. El Efecto Negativo del Antipirético: Los intentos de bajar la temperatura en pacientes sépticos se asocian con un aumento de la mortalidad. Los antipiréticos reducen la respuesta inmune y anulan la sinergia antibiótica natural.
  3. El Dilema de la Oxigenación: Aunque la fiebre aumenta la tasa metabólica (y el consumo de oxígeno), el riesgo de suprimir esta defensa natural parece superar el beneficio hemodinámico a corto plazo.

 

Protocolo de la Hipertermia Permisiva - La Acción Racional

El manejo debe ser individualizado y guiado por la tolerancia, no por el número del termómetro.

  1. El Rango Objetivo: En el paciente séptico sedado, se sugiere un rango febril de 38º a 39.5º C. En este rango, se maximiza la defensa inmunológica.
  2. La Intervención (Solo en el Extremo): La terapia antipirética solo se justifica en:
    • Hipertermia extrema (temperatura > 40º a 41º C) para evitar un daño cerebral o un colapso sistémico.
    • Alivio de las Molestias: En el paciente despierto (no sedado), la terapia farmacológica (Acetaminofén o Ibuprofeno) es aceptable para mejorar la comodidad del paciente, sin buscar agresivamente la normotermia.
  3. La Preferencia Farmacológica: Se prefiere el tratamiento farmacológico (Acetaminofén/Ibuprofeno) al enfriamiento externo invasivo. (mantas o dispositivos), ya que este último ha demostrado ser perjudicial en pacientes sépticos.

 

Conclusión: La Victoria del Criterio y la Confianza en el Cuerpo

Colegas, la fiebre en la sepsis no es un enemigo; es un aliado adaptativo. El médico joven que sepa resistir la inercia de la supresión y permitir la hipertermia permisiva en el paciente estable estará honrando el principio de la fisiología. La serenidad, en este caso, se basa en la confianza en el sistema de defensa del paciente.

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