Infecciones en Diabéticos

Infecciones en Diabéticos

La Triple Amenaza que Exige una Terapia Agresiva

Por qué el cuerpo del paciente se vuelve un "caldo de cultivo" y cómo evitar el fallo en el tratamiento

 

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Introducción: La Conversión de la Vulnerabilidad en Enfermedad Crónica

Estimados colegas jóvenes,

La diabetes mellitus es la condición que más compromete la respuesta a la infección. Este reciente informe resume la realidad con un concepto contundente: la diabetes es una "Triple Amenaza" biológica que se conjuga para exacerbar las infecciones bacterianas. El cuerpo del paciente no es solo un huésped; es un ecosistema modificado donde los microbios ganan la batalla antes de que iniciemos el tratamiento.

Tu misión es entender esta triple vía para que, ante la celulitis más leve o una ITU, la respuesta sea inmediata y agresiva.

 

Las células beta (de color naranja en el grupo celular inferior izquierdo) forman parte de las células productoras de insulina del páncreas (el órgano resaltado en la imagen circular). En un ataque autoinmune de diabetes tipo 1, los exosomas secretados fisiológicamente (los puntos amarillos) por las células beta son captados erróneamente por las células dendríticas (células grandes y blanquecinas con prolongaciones), cuyo contenido se presenta a las células T (células azules más pequeñas en la parte superior derecha). Las células T reconocen este contenido (proteínas) como un agente patógeno y atacan a sus productoras. Esto conlleva la pérdida de células beta funcionales y una disminución en la producción de insulina.

La Primera Amenaza – El Banquete Metabólico (El Azúcar como Combustible)

La hiperglucemia crónica es el primer factor que facilita la infección.

Combustible Preferido: Para patógenos clave como Staphylococcus aureus, Enterococcus o el Streptococcus del Grupo B (GBS), la glucosa es la fuente de carbono preferida. Las bacterias utilizan la glucosa para potenciar su crecimiento y su virulencia.

Invasión y Biofilm: La hiperglucemia aumenta mecanismos específicos de virulencia:

·         Adherencia a Tejidos: La bacteria se pega mejor a los tejidos.

·         Formación de Biofilm: El azúcar fomenta la creación de biopelículas (biofilm), especialmente en las infecciones del pie diabético. La capa de biofilm es el escudo que anula la acción de los antibióticos y de las defensas.

 

Mecanismo de absorción normal de glucosa en sangre (cristales blancos) (izquierda) frente a la resistencia a la insulina en la diabetes tipo 2 (derecha).

La Segunda Amenaza – La Paradoja del Escudo Ineficaz

La diabetes compromete directamente el sistema inmune innato, haciendo que las células de defensa sean ineficaces.

  1. Los Neutrófilos son Lentos y Ciegos: La disfunción de los neutrófilos es crítica. La hiperglucemia afecta:
    • Quimiotaxis: Los neutrófilos pierden la capacidad de migrar rápidamente al sitio de la infección.
    • Fagocitosis: Se compromete el proceso de "engullir" a las bacterias.
  2. El Fallo del "Disparo Oxidativo": Para matar a las bacterias, los fagocitos necesitan un cambio metabólico abrupto para generar radicales libres (el "disparo oxidativo"). La desregulación metabólica asociada a la diabetes perjudica la capacidad de las células inmunes para generar este ataque bactericida.
  3. Consecuencia: El paciente obeso o diabético es más susceptible a patógenos intracelulares (como la Tuberculosis) y experimenta tasas mucho más altas de infecciones oportunistas graves (como por Burkholderia pseudomallei).

 

La Tercera Amenaza – La Evolución de la Resistencia

El microambiente diabético no solo favorece el crecimiento bacteriano, sino que también impulsa la evolución de cepas resistentes (selección).

  1. El Reservorio de Resistencia: Las infecciones crónicas y polimicrobianas del pie diabético son un caldo de cultivo ideal para el transferencia horizontal de genes de resistencia, como el vanA (que convierte la S. aureus sensible en VRSA, resistente a Vancomicina).
  2. La Presión Terapéutica: El aumento del uso de antibióticos en esta población (que se duplica en algunos casos) y la subdosificación por el fallo en el ajuste del peso corporal, generan una presión selectiva que favorece la aparición de cepas mutantes como la VISA (S. aureus de sensibilidad intermedia a Vancomicina).


Protocolo de Acción para la Guardia

  1. Diagnóstico Urgente: No te fíes de un hemograma "normal" o de una febrícula; el deterioro funcional o cognitivo es la alarma.
  2. Agresividad Terapéutica: El tratamiento empírico debe ser más agresivo y amplio que en el paciente no diabético.
  3. Prioridad Metabólica: Controlar la glucemia no es solo un objetivo endocrinológico; es un acto antimicrobiano que debilita al patógeno al quitarle su fuente de energía preferida.

 

Conclusión: La Victoria del Control Integral

Colegas, la infección en el paciente diabético es una lección de ecología microbiana y metabolismo. El médico que entienda que la glucosa es el combustible de la virulencia, y que el control de la infección pasa inevitablemente por el control agresivo de la glucemia y la dosificación precisa, será el que proteja a su paciente de la amputación y de la sepsis.

 


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