Max Theiler

 

Max Theiler

 La Fiebre Amarilla y el Milagro del Cultivo de Tejidos

(La épica historia del hombre que domesticó al "vómito negro" para crear la vacuna más importante del trópico).


Introducción: Un Azote sin Cura

Estimados colegas jóvenes,

Durante siglos, la Fiebre Amarilla (transmitida por el mosquito Aedes aegypti) fue el azote que paralizó el comercio y la construcción, incluso impidiendo que se terminara el Canal de Panamá. Sus síntomas, fiebre, ictericia (de ahí el nombre "amarilla") y vómito negro, eran la antesala de una muerte rápida.

Aunque se había descubierto que un virus (y no una bacteria) causaba la enfermedad, y que un mosquito la transmitía, no había forma de tratarla ni de prevenirla. Max Theiler, un virólogo sudafricano que trabajaba en la Fundación Rockefeller en Estados Unidos, propuso crear una vacuna.

 


El Hallazgo de la Adaptación (La Cepa 17D)

El gran desafío era que, para crear una vacuna atenuada, el virus tenía que ser capaz de crecer en un medio de laboratorio, pero sin ser letal.

1.       La Dificultad: El virus salvaje era demasiado agresivo, matando rápidamente a los ratones o monos que se usaban para el estudio.

2.      El método de Theiler: Theiler utilizó la adaptación. Pasó el virus repetidamente a través de diferentes tejidos: lo cultivó en embriones de ratón y luego en cultivos de tejido de pollo (la técnica que se usa hoy).

3.      El Triunfo (1937): Después de 176 pasajes (o subcultivos), Theiler consiguió una cepa viral que había perdido su capacidad de causar la enfermedad mortal en humanos, pero que aún provocaba una fuerte respuesta inmune. Había nacida la cepa 17D​​, la base de la vacuna actual contra la Fiebre Amarilla.

 

El Legado que Salvó Millones de Vidas

La vacuna 17D ​​fue un éxito rotundo e inmediato. Se distribuyó a millones de personas y erradicó la Fiebre Amarilla de muchas regiones, transformando la salud pública en los trópicos.

·         Reconocimiento: Theiler recibió el Premio Nobel de Medicina en 1951, convirtiéndose en el primer sudafricano en ganar un Nobel de Ciencias.

·         La Lección para la Virología: Su trabajo demostró el poder de la atenuación por cultivo en serie y se convirtió en la hoja de ruta para desarrollar otras vacunas vitales contra enfermedades virales.

 

Conclusión: La Inmortalidad de la Adaptación

Colegas, la historia de Max Theiler es un recordatorio de que la paciencia en la adaptación biológica puede doblar a los patógenos más agresivos. Él nos enseñó que, con persistencia metódica, incluso el virus más letal puede ser domesticado en el laboratorio para que se convierta en la herramienta de nuestra propia protección. Su legado es la base de cada vacuna viral atenuada que recetamos.

 

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